Las Obediencias españolas emiten comunicados por los actos del 1 de Octubre...

Las Obediencias españolas emiten comunicados por los actos del 1 de Octubre en Catalunya

1 de Octubre en Catalunya
Que la Paz reine entre las personas

Tras las actuaciones policiales en los actos del 1 de Octubre en Catalunya, y manteniendo una posición absolutamente neutral en el terreno político, pero totalmente beligerante en materia de Derechos Humanos, las Obediencias masónicas estatales han ido expresando sus posiciones en las redes sociales y listas de distribución.

Patrícia Planas, Gran Maestre de la Gran Logia Femenina de España, encabezaba el comunicado en nombre del Consejo Federal de la Obediencia en el que expresaba el mismo día 1 de Octubre:

Libertad, Igualdad, Fraternidad es nuestra divisa y a ella nos ceñimos en nuestros Trabajos.
El proselitismo, ni político ni religioso, tiene cabida entre nosotras pero como mujeres que buscan su perfeccionamiento personal no podemos más que sentirnos conmovidas y hondamente preocupadas por la violencia utilizada hoy en Cataluña.
No es así como se construye la paz, no es así como se defiende ni la ley ni la democracia. La paz y la democracia deben ser siempre algo vivo y, por lo tanto, cambiante en función del progreso y el bien de la Humanidad. Cualquier ley puede ser cada día un poco menos adecuada a la realidad y por ello ninguna es eterna. Creemos firmemente que la sociedad sólo puede progresar con los valores de tolerancia, respeto, no violencia y convivencia que son los ingredientes esenciales de la democracia.
Pretender cambiar los sentimientos con violencia es querer poner puertas al campo.Por ello, el Consejo Federal de la Gran Logia Femenina de España, desde la asunción más íntima de nuestros principios, nos sentimos obligadas a apelar a la verdadera democracia y al diálogo como único vehículo para la solución del conflicto que hoy se vive en nuestro país.

En su momento, la Gran Logia de España expresaba con contundencia:

La Gran Logia de España asiste con profunda preocupación a la ruptura de los ideales de paz y fraternidad en Cataluña. Hoy queremos recordar la llamada a la búsqueda de consensos del Gran Maestro de la Masonería Española realizada en marzo de 2017 con motivo de la visita del President de la Generalitat, Carles Puigdemont, a la cena de gala de nuestra Gran Asamblea celebrada en Barcelona.

“Los consensos logrados por la sociedad española en 1978, que permitieron una salida pacífica y ejemplar de la dictadura, han concedido a los masones españoles el amparo institucional del que, lamentablemente, todavía no pueden disfrutar otros masones en 23 países del mundo. Hoy, sin embargo, es un hecho sociológico, la sociedad catalana está dividida ante aquel marco de convivencia. Cada masón tiene una opinión formada sobre este tema, pero la Gran Logia de España se limita a mirar con profundo respeto el funcionamiento de nuestras instituciones democráticas. Especialmente en democracia, nuestro papel institucional debe ser siempre irrelevante. Sólo podemos aportar el clima de paz que reina dentro de la Gran Logia de España, una paz construida sobre ideales sencillos. El derecho a pensar libremente y el deber de tolerarnos, de entendernos, de abrazar fraternalmente, a quienes piensan diferente. Nuestro deseo más profundo, como institución, es que los hombres y mujeres elegidos con altas responsabilidades se consagren a la búsqueda de un futuro mejor para todos, de una convivencia armónica, de un proyecto ilusionante y próspero, que sean capaces de llegar con valentía, generosidad y diálogo a los acuerdos que construyen amplias mayorías sociales, para que nadie se imponga a nadie”.

En la mañana del martes 2 de octubre, la Gran Logia Simbólica Española publicaba el siguiente comunicado en su perfil de facebook, firmado por la Gran Maestre Nieves Bayo, por el Gran Comendador del Supremo Consejo Masónico de España, Ramon Salas, y la Gran Venerable del Gran Capítulo General de España del Rito Francés, Anna Maria García:

Ayer vimos unos centenares de personas contusionadas, algunas ensangrentadas, alrededor de la celebración de un acto político (el llamado “referéndum de autodeterminación”) que ha tenido lugar en Cataluña. Como francmasones, nuestra función no es la de juzgar ni un proceso inspirado por unos ni una reacción liderada por otros. Aunque, ciertamente, nuestra tradición nos impulsa a superar las barreras que los seres humanos crean entre ellos al reafirmarse los Hunos contra los Hotros y los Hotros contra los Hunos, por usar una expresión suficientemente conocida de Miguel de Unamuno. Para resolver los conflictos están la Política y el Diálogo. Los Francmasones auspiciamos que la Política y el Diálogo den frutos y que contribuyan a hacer posible ese ideal de fraternidad que llamamos “convivencia”. Las formas a través de las cuales se alcance un “vivir juntos” basado en los valores de libertad, igualdad y fraternidad son contingentes y deben nacer de una conciencia social formada y de unos líderes con un grado de servicio a los demás y de inteligencia adecuados a su responsabilidad. Por eso, la gran apuesta de la Francmasonería es la educación.

Pero ayer vimos, en efecto, personas golpeadas ante una violencia de Estado que no venía a resolver problema alguno, que no se enfrentaba a un peligro inminente ni protegía los bienes o la vida de nadie. Estamos convencidos de que los resultados de una jornada como la del uno de octubre de 2017 hubieran sido los mismos sin el exceso de violencia que las cámaras de televisión han llevado a medio mundo y que ha motivado la repulsa de casi todas las fuerzas políticas del Parlamento Europeo. Este exceso de violencia (que si hemos de ser sinceros no ha sido peor que en otros casos de represión policial, incluida la dirigida por el Gobierno catalán contra los activistas del 15 M) ha marcó ayer, indeleblemente, la jornada con el signo del dolor. Como Francmasones nos situamos al lado de quienes ayer, desarmados e inermes, han sufrieron violencia física y violencia moral y condenamos que el Gobierno de España buscara antes la humillación del adversario que el retorno a la legalidad constitucional o la recuperación de la confianza.

No podemos ni debemos avalar el dolor. Lo condenamos. Sin equidistancia alguna. No queremos ni debemos inmiscuirnos en el debate político, sobre todo, porque las partes en conflicto se hallan tan enconadas que utilizan cualquier cosa en su favor y contra el otro. Pero sí que queremos y debemos, sin embargo, como ya hemos hecho, manifestar a nuestras Hermanas y a nuestros Hermanos, desde el respeto más absoluto a su libertad de conciencia y a sus opciones políticas, sin equidistancia alguna, tampoco, que nuestro humanismo es incompatible con la barbarie y que nos llama a ponernos al servicio del diálogo. Y ahora compartimos, también, estas reflexiones nacidas de nuestro combate humanista con nuestros conciudadanos. Nuestra receta: más política, más pluralismo, más diálogo, más democracia, mejores instituciones.