Matrix y la iniciación masónica 2

    Matrix y la iniciación masónica 2

    Artículo de Javier Otaola
    Artículo de Javier Otaola

    Proviene de la primera parte de Matrix y la iniciación masónica

     

    Se trata formalmente de una película de ciencia ficción dirigida por los hermanos Wachowski. Más allá de sus aportaciones cinematográficas, sus escenas de acción, con carreras, saltos y patadas lo que me interesa de esa película es su significación filosófica, a mi juicio reveladora de lo que en masonería venimos llamando el proceso iniciático y puede explicarse también como una experiencia existencial.

    La película trata de las mismas cuestiones que son tratadas en el Ritual masónico, aunque lo hace de manera muy distinta, en una mezcolanza de símbolos e influencias: el problema de lo real y el problema de la libertad, el problema del ser y del existir. El personaje principal de la película NEO, como el neófito en el ritual masónico se pregunta: ¿Quién soy? ¿Qué es real? ¿Qué es la libertad? ¿Soy libre? ¿Soy responsable? ¿Qué hago con mi libertad? ¿Qué proyecto tengo ante la Realidad? ¿Puedo elegir mi destino?

     

    “Matrix es la película más filosófica que se haya hecho nunca: cada paso de su vertiginoso argumento puede ser puesto en conexión con algún problema filosófico. Si el mundo que conocemos no es más que un sueño virtual nuestro, ¿convierte eso al sueño en realidad? Si tuviéramos la posibilidad de salir de ese mundo soñado para regresar a otro más real pero menos agradable –tomar la pastilla roja- ¿sería un fracaso moral no hacerlo? ¿Por qué los seres humanos son más valiosos que [eventuales futuros] mecanismos electrónicos inteligentes? ¿Puede vivir la mente sin el cuerpo o el cuerpo sin la mente?” dice William Irvin[2].

     

    La lista de los personajes y sus nombres es significativa, cada uno de ellos está cargado de sentido simbólico, según referencias filosóficas y/o mitológicas (Cfr. Wikipedia):

     

    “Neo: Thomas A. Anderson, en el mundo ficticio de “Matrix”. Es un programador que además actúa como pirata informático, y que ya ha intuido que algo está mal en su mundo, por lo que intenta contactar con Morfeo, aunque no se pone al tanto de la situación hasta que conoce a este. Una vez fuera de Matrix, Neo se verá obligado a tomar sobre sus hombros el destino de todos.

    Morfeo: capitán de la nave Nabucodonosor/Nebicaneser (Nebuchadnezzar en inglés), principal defensor de la corriente que defiende la existencia del elegido, y el que libera a Neo de Matrix.

    Trinity: tripulante de Morfeo, ayuda a liberar a Neo y luego se enamora de él.

    Agente Smith: programa de Matrix que primero trabaja para ella y luego pasa a ser un virus intentando dominarla.

    Cypher: traidor que se encuentra en la tripulación de Morfeo y hace un trato con el agente Smith a cambio de fama y fortuna.

    Oráculo: programa de Matrix con el aspecto de una mujer mayor que está del lado de Morfeo y que le revela cosas por venir e información sobre El Elegido.

    Níobe: capitana de la nave Logos, que una vez fue la pareja de Morfeo.

    Merovingio: programa de Matrix que actúa al margen de ella, protegiendo a otros programas de ser borrados, siempre y cuando pueda utilizarlos a su conveniencia.

    Perséfone: esposa de Merovingio.

    El Hacedor de llaves: programa capaz de crear llaves para todas las puertas que hay en Matrix.

    Seraph: siervo y Guardián del Oráculo.

    El Arquitecto: programa de Matrix que equilibra la forma en que está diseñada la simulación, y uno de los pocos que conocen la verdadera historia de la misma.”

     

    La película está ambientada en el ultra-futuro, en un momento en que hay una guerra entre humanos y máquinas. Las máquinas han sometido a los humanos manteniéndolos dormidos en unos nichos, conectados a un mundo onírico y falso procedente de un programa informático llamado Matrix. El mundo real es ignorado por la mayor parte de los seres humanos, solo una pequeña colonia de hombres y mujeres libres es consciente de ese engaño y conoce la verdad, — Sión— esos hombres y mujeres intentan liberar a los demás sacarlos de los nichos, cálidos y engañosos en los que están encerrados, dormidos, viviendo una “pseudo-vida”, en una pseudo-realidad. Para lograr ese fin Sión ha creado un pequeño y aguerrido ejército cuyos soldados pretenden entrar en Matrix para liberar a aquellos pocos que han comenzado a sospechar que Matrix. Neo, el protagonista, es uno de ellos. Neo es el Sr. Anderson, un trabajador de una empresa de software que en sus ratos libres se dedica al pirateo informático. Su vida se ve alterada cuando unas misteriosas frases aparecen en su ordenador (“Matrix te posee”). Su encuentro con Morfeo pone en tela de juicio la concepción de la vida que tenía. Morfeo es el capitán de un grupo de rebeldes conscientes de la verdadera realidad, que cree que Neo es “El Elegido” que podrá librar a la humanidad de esa esclavitud.

    Neo duda, no sabe qué mundo es real y qué mundo es Matrix; para esclarecer —para esclarecerse— esa cuestión esencial debe seguir las enseñanzas del capitán Morfeo y los consejos de la soldado Trinity, debe correr el riesgo de morir o de volverse loco.

    Morfeo en la famosa secuencia de la pastilla roja le arroja la dura verdad a la cara:

    “Eres un esclavo, Neo. Igual que los demás, naciste en cautiverio. Naciste en una prisión que no puedes ni saborear, ni oler, ni tocar. Una prisión para tu mente”.

    Otro momento clave en este proceso es la secuencia del Constructor, en la que Morfeo pregunta:

    “¿Qué es real? ¿De qué modo definirías real? Si te refieres a lo que puedes sentir, a lo que puedes oler, a lo que puedes saborear y ver, lo real podría ser señales eléctricas interpretadas por tu cerebro.”

     

    Morfeo como buen iniciador expresa su opinión sobre el destino en el discurso que realiza en Reloaded y da lugar a la libre decisión de Neo diciéndole:

    “Yo sólo puedo mostrarte la puerta, tú debes atravesarla”.

     

    Quienes sostienen que no cabe la libertad, que no podemos elegir sino solo someternos, vivir la vida “imaginaria” que nos adjudica Matrix, acoplarnos al Mundo, son las máquinas, en concreto Smith, Merovingio y el Arquitecto. Los tres proclaman que los humanos son seres inferiores a las máquinas y que ellas deben dominar. Son las que provocan una causalidad, un destino; los humanos no son libres de elegir, sino solo de obedecer. Frente a esta posición la iniciación masónica, nos propone una fórmula análoga a la que le hace Morfeo a Neo, y a la que propone el existencialismo: elegir, es elegirnos. Lo que hacemos, nos hace.

    Estamos condenados a elegir, aunque esa elección sea asumir la propuesta del Mundo, de Matrix.

     

    El tema de la libertad interna no es sólo una cuestión de metafísica sino también de ética, sin libertad no hay vida propia, si no elegimos otros eligen por nosotros, y nos conducen a vivir una vida que no es la nuestra, inauténtica. La vida auténtica es la de Neo, la inauténtica la de Cifra. Sartre, como buen existencialista, defendía que los humanos estamos condenados a ser libres: “Si no elijo, también elijo”.

     

    El personaje del Oráculo, no deja de insistir en el tema de la elección:

    “Vas a tener que tomar una decisión. Tú eres el que decide. No podemos ver más allá de las elecciones que no entendemos. Es mi elección, yo debo tomar la mía igual que tú la tuya…”.

     

    La masonería propone la libertad, una libertad que se hace a sí misma en la acción y en la responsabilidad: somos constructores. El método masónico nos propone un viaje interior que ha de llevarnos a tomar posesión de nosotros mismos, asumiendo nuestra condición de aprendices eternos en la tarea de nuestra propia construcción.

     

    En la pelea final entre Neo (Sr. Anderson, como el autor de la Constituciones fundacionales de la masonería) y el agente Smith, quien encarna el papel de Cineas, se plantean de nuevo las preguntas esenciales:

     

    “¿Por qué, sr. Anderson?, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué lo hace?, ¿por qué?, ¿por qué se levanta?, ¿por qué sigue luchando? ¿De verdad cree que lucha por algo además que por su propia supervivencia?, ¿querría decirme qué es, si es que acaso lo sabe? ¿Es por la libertad?, ¿por la verdad?, ¿tal vez por la paz?, ¿quizá por el amor? Ilusiones, sr. Anderson, desvaríos de la percepción. Concepciones temporales de un frágil intelecto humano que trata con desesperación de justificar una existencia sin sentido ni objetivo”.

     

    Neo responde: “Porque lo he elegido”.

     

    La masonería nos invita a elegir, a iniciar un viaje, hecho de preguntas, de provocaciones, un viaje personal pero hecho en compañía de otros que nos ayudan a tener la mente abierta, a cuestionarnos aquello que todos —también nosotros— dan por sabido, a ser críticos con nuestro entorno, distanciándonos de nuestros a prioris y prejuicios. Como dice el personaje de Trinity (tres), es la pregunta la que nos impulsa.

     

    El esclarecimiento, la libertad interior, la autenticidad, no viene a nosotros sin esfuerzo, es necesario querer conocer, arriesgarse a preguntar y a preguntarse, querer aprender a pensar con más claridad. En esa búsqueda nos podemos perder, no hacer pie, hundirnos en la confusión y la anomia, pero sin correr ese riesgo quedaríamos condenados a una vida enajenada∎

     

    Javier Otaola.

    http://javier.otaola.org

     

    Referencias:

    IRWIN, W. (ed.): The Matrix and Philosophy. Welcome to the desert of the real, Illinois, Open Court,

    2002.

    —YEFFETH, G. (ed.): Taking the red pill. Science, Philosophy and Religion in The Matrix, Dallas,

    Benbella Books, 2003.

     

    [2] IRVIN, W.(ed.), The Matrix & Philosophy: Welcome to the Desert of the Real, Open Court, Nueva York, 2002, p. 7)