Inteligencia Artifical

Inteligencia Artifical

Masonería e Inteligencia Artificial
Son fundados los temores sobre el descontrol en la Inteligencia Artificial

Recientemente distintos medios han publicado que la Inteligencia Artificial diseñada por Google ya es capaz de diseñar, sin intervención humana alguna, otras Inteligencias Artificiales más eficientes y más escalables que la misma IA inicial y original diseñada por científicos. El sistema, denominado AutoML, consiste en un modelo de aprendizaje automático para procesos sencillos, con una interficie basada en el funcionamiento similar al de las redes neuronales.

El sistema, orientado al reconocimiento visual de objetos en imágenes, está destinado a ser un protocolo de uso común en instalaciones de seguridad y CCTV. Sus aplicaciones serían tan amplias como reconocer objetos perdidos, identificar automáticamente miles de caras y asignarlas a identificaciones personales tipo DNI, identificación avanzada de tumores sin intervención quirúrgica o aplicaciones en el campo de la lucha contra el Cambio Climático.

La principal novedad del sistema es su capacidad en aprendizaje autónomo y automático: reiterando infinitamente las rutinas de reconocimiento ha multiplicado las tasas de éxito respecto a otros sistemas de identificación visual, de tal forma que AutoML ya es capaz de reconocer no sólo los objetos, sino el contexto en que se han tomado las imágenes.

Sin embargo voces como Elon Musk, Stephen Hawking y otras autoridades del mundo científico y tecnológico han avivado el debate sobre la Inteligencia Artificial, su nula legislación actual ni supervisión ética, y los elevados riesgos que ésto conlleva. Sin ir más lejos, Musk recordaba que Naciones Unidas aún no ha prohibido la creación de armas autónomas inteligentes, abriendo la puerta a que empresas de armamento diseñen una nueva generación de unidades que puedan provocar un futuro distópico.

En el momento presente, distintos gobiernos están trabajando en regulaciones para la prevención del uso inseguro de la Inteligencia Artifical, mientras que instituciones y empresas están promoviendo la asociación Partnership on AI para el desarrollo sostenible y ético. A su vez, la Asociación Internacional IEEE están diseñando estándares éticos universales para Deepmind e Inteligencia Artificial.

Desde el prisma social, temores legítimos surgen entre la ciudadanía. ¿Se enfrenta el ser humano a la creación de una nueva forma de vida? ¿Es posible que la persona termine estando desfasada respecto a una nueva masa social? ¿Es, en definitiva, la búsqueda de una forma de delegación de la capacidad de pensar, o de la gestión del conocimiento?