El sueño de una tenida masónica de verano, por Darren Lorente.

El sueño de una tenida masónica de verano, por Darren Lorente.

Cannonbury Tower Lodge se reunía en Cannonbury Tower un edificio del periodo Tudor.
Cannonbury Tower Lodge se reunía en Cannonbury Tower un edificio del periodo Tudor.

En definitiva La única regularidad relevante en masonería, a mi juicio, consiste, mas que en un reconocimiento diplomático de una y otra asociación masónica, por muy respetable que esta sea— en hacerse cargo de la tradición masónica en su totalidad, en preservar con mimo el ritual y el valor de los símbolos, en mantener viva la vocación de la logia como centro de unión, en respetar el método iniciático como camino de esclarecimiento personal, y la sagrada libertad de cada hermano y hermana para realizar su obra de “individuación”, en conservar el calor de la fraternidad, en transmitir a los profanos que llaman a la puerta de la logia aquello que hemos aprendido, y hacerlo con amor y responsabilidad. (Javier Otaola)

A vueltas con la regularidad masónica.

Londres, Junio del 2010. A pesar del calor estival una brisa deliciosa me refrescaba. Me hallaba en el  barrio de Islington caminando por sus tranquilas calles admirando  sus casas y edificios victorianos de ladrillo rojo. Era pronto para mi cita así que entré en un pub y me tome una pinta. En circunstancias normales el calor del verano hubiera sido una bendición pero vestido con traje negro, camisa blanca y corbata oscura la temperatura se hacía notar. La  cita era- como habrán adivinado muchos lectores – con una logia masónica. Había sido invitado a una tenida. Pero esta no era una logia cualquiera. Cannonbury Tower Lodge era una Logia especial. Para empezar no se reunía en la sede de la United Grand Lodge of England en 60 Great Queen Street como tantas otras logias Londinenses incluyendo la logia en la que yo me había iniciado. Tampoco se reunía en un centro de conferencias o en un hotel ni en la  sede del club Conservador local. Cannonbury Tower Lodge se reunía en Cannonbury Tower un edificio del periodo Tudor que fue transformado en una mansión en el periodo Isabelino por Sir John Spencer amigo de Sir Francis Bacon y de Lord Compton (antepasado del propietario actual del edificio, Lord Northampton, asistente Gran Maestro de la Gran Logia Regular y Unida de Inglaterra 2001- 2009). La torre actual contiene la llamada Compton Room donde la logia Cannonbury hace sus tenidas y donde Sir Francis Bacon supuestamente hacia sus reuniones con la fraternidad Rosacruz.

Este increíble edificio fue la sede del Cannonbury Masonic Research Centre desde 1998 hasta el 2012, una institución de investigación  y diálogo masónico donde se trataban muchas otras disciplinas de la tradición mistérica occidental con rigor académico inquebrantable.

Y a una tenida en ese magnífico templo iba yo, masón de a pie gracias a la intervención  de mi mentor el celebrado escritor Julian Rees quien me aseguró que no podía perderme una tenida de esta logia y que, con su amabilidad habitual, me invitó a esa tenida de Junio. Julián Rees y  su eterna pajarita. Un hombre de ojos vivaces y poseedor de una inteligencia afilada más instintiva que académica. Con ese cabello blanco que le da un aire de patricio romano Julian es sin duda una figura muy destacada en la masonería internacional. Conocí a Julian la misma semana que me inicie. Coincidí con el en el ascensor de la sede de Gran Logia Unida de Inglaterra. Ambos veníamos de la biblioteca y yo le reconocí de inmediato pues era uno de los editores de la revista Freemasonry Today, que en aquella época era  todavía una publicación independiente y de una calidad formidable… Julián Rees había sido Venerable Maestro de la Logia Pilgrim 238 consagrada en 1779 en una Taberna de Fleet Street, logia que trabaja en alemán y que siempre lo ha hecho incluso durante las dos guerras mundiales y de la que se dice que el mismo Goethe fue miembro. Julián Rees, masón desde 1968, escritor de libros como “Making Light”, “The Winding Staircase” y otros, articulista y ponente de conferencias masónicas en más sitios de los que consiga el mismo recordar: Estados Unidos, Francia, Alemania, Nigeria… A finales de los años 90 del pasado siglo Julian Rees fue invitado al comité de la recién constituida Cornerstone Society.  Una institución que había sido creada para fomentar los aspectos más espirituales y esotéricos de la masoneria. El asistente Gran Maestro de la Gran Logia Unida de Inglaterra, Lord Northampton era uno de los miembros del comité asi como otro peso pesado de la masoneria inglesa – y de la masoneria a nivel internacional: Michael Baigent escritor de varios libros de masoneria como “The Temple and the Lodge” y el famoso ” The Holy Blood and the Holy Grail” entre otros.

Con estos tres masones extraordinarios al timón la Cornerstone Society solo pudo ser un éxito rotundo. La primera conferencia sobre la masonería organizada por la sociedad atrajo a 150 miembros prominentes de la masonería internacional. Julián Rees, Lord Northampton y Michael Baigent publicitaron estas conferencias a traves de la revista Freemasonry Today. Los ponentes eran masones de todas Obediencias y de un calibre muy especial: Jan Snoek de la universidad de Heidelberg, el escritor y masón estadounidense Kirk MacNulty; Mary -Jo Kokochak de Le Droit Humain federación Americana; Brent Morris; Roger Dachez presidente del instituto nacional de la masoneria Francés y  Njordur Njardvik de Le Droit Humain federación Islandesa entre muchos otros.

Fue en base a los principios de la Cornerstone Society que estos tres hombres pensaron en constituir una logia en la que poner en práctica los objetivos de la Cornerstone Society. La Gran Logia Unida de Inglaterra lleva ya años cerrando logias que no pueden operar por falta de miembros – problema  endémico de la masoneria- no era dada a que se consagrasen logias nuevas pero no hubo ninguna objeción en este caso  dado que Lord Northampton era el asistente Gran Maestro de la obediencia- el número uno de facto pues el Gran Maestro, el primo de la Reina Isabel II, su alteza el Duque de Kent carece del tiempo para desempeñar las funciones de su cargo con plenitud. Y en el año 2003 se fundó Cannonbury Tower Lodge que se reunía en el edificio del mismo nombre en Islington. Michael Baigent y Julian Rees empezaron a dar charlas y conferencias sobre la masonería por todo el mundo. Michael Baigent era el editor jefe de la revista Freemasonry Today y Julian su asistente. La revista era un auténtico portento con artículos sobre Mozart, el Hermeticismo, masoneria y Renacimiento, la Ilustracion, el simbolismo masonico y muchos otros temas similares.

Pero la cúpula de la Gran Logia Unida de Inglaterra no estaba contenta con esta versión esotérica y espiritual de la masonería que Julian Rees, Michael Baigent y Lord Northampton promovían en la Cornerstone  society y a traves de la revista Freemasonry Today. La masonería regular inglesa está tan establecida en el Reino Unido que es más parroquial que secreta. En el ritual de Emulación no hay planchas ni cámaras de reflexión ni discusiones filosóficas. Es más bien Pompa y Circunstancia y la forma prevalece sobre el contenido- el ritual se hace de memoria y  se busca siempre la perfección en las formas y en la puesta en escena. Las diferencias con  el Rito Escocés están muy marcadas y cualquier tópico de conversación que verse sobre lo esotérico suele estar mal visto o ser recibido con indiferencia. La Gran Logia Unida de Inglaterra compró la revista Freemasonry Today y se encargó de remover a Lord Northampton de su cargo de asistente Gran Maestro. Julián Rees sabia que esto restringiría totalmente la libertad editorial de la que habían disfrutado pero el propietario de la publicación Geoffrey Baber y el editor en jefe Michael Baigent no vieron venir lo que se avecinaba. La revista se convirtió en una publicación de poco interés, en una especie de “Hola” o “Semana” masónico. Todo contenido intelectual y esotérico desapareció casi de la noche a la mañana. Julián le mandó un texto a Michael Baigent desde un café en Wigmore Street ” Los cambistas y mercaderes se han apoderado del Templo”.

Y la Cornerstone Society acabo ahogandose al no disfrutar de la publicidad de antaño.

Como masón de a pie al margen de todo esto yo notaba que un ambiente superficial, carente de sustancia y contenido empezaba a apoderarse del establishment masónico… la página web de la United Grand Lodge of England cambió tambien y parecía que la masonería regular inglesa quería continuar sus andaduras  haciendo caso omiso del contenido espiritual, esotérico y filosófico de sus rituales y ser poco más que un gentleman’s club. Un gentleman’s club que era y es una sociedad benéfica admirable, todo ha de decirse; la Gran Logia Unida de Inglaterra ha donado cientos de miles de libras  a diversas causas tanto masónicas como  profanas, pero ¿para qué todo ese ritual sino es debatido y estudiado con el corazón y no meramente repetido y memorizado? La gota que colmo el vaso fue la declaración del nuevo asistente de  Gran Maestro quien ocupara el cargo de Lord Northampton: “la masonería no tiene nada que ver con la espiritualidad”. Julián Rees escribió al nuevo Gran Maestro en funciones para rebatir tal pronunciamiento  pero recibió una respuesta vacía.  Poco después Julián Rees dio una conferencia en francés en el Gran Oriente de Francia donde tradujo el contenido de su carta al nuevo Gran Maestro en funciones….

El mero hecho de criticar al establishment masónico regular es algo que la Gran Logia Unida de Inglaterra tolera mal pero hacerlo además en una conferencia dada por lo que es considerada como una Obediencia irregular y con la que todo trato masónico esta prohibido, era llevar las cosas demasiado lejos. Julián Rees dimitió de la Gran Logia Unida de Inglaterra después de 40 años y se unió al Derecho Humano federación Británica donde sigue siendo miembro hoy día.

Y fue ahí ese caluroso día de Junio del 2010 que Julian me dió la bienvenida a la entrada de Cannonbury Tower. Y esta fue la única vez que vi a Michael Baigent. Durante la tenida había una copia del Corpus Hermeticum en su mesa. Desafortunadamente no tuve ocasión de charlar con el. Sabia que había llevado a Random House- la editorial que público la novela de  Dan Brown- a juicio por plagio en el 2006. Sabia que Baigent y su co -autor Richard Leigh estaban convencidos de que Brown había leído su libro “The Holy Blood and the Holy Grail” y plagiado su teoría sobre  María Magdalena y la dinastía de Jesucristo. De hecho en el Código da Vinci Brown nombra uno de los personajes de la novela Sir Leigh Teabing en honor a Leigh y Baigent (Teabing siendo un anagrama de Baigent). Baigent y Leigh perdieron el juicio ya que el juez dictaminó que ningún copyright había sido infringido. Los gastos legales alcanzaron  casi el millon y medio de libras y dejaron a Richard Leigh y a Michael Baigent sin un penique. Leigh murió un año después y Baigent murió tres años después de aquella tenida de junio del 2010 y me siento privilegiado de haber podido trabajar  en logia con el. Sus libros exponen ideas intrínsecamente gnósticas que hoy nos parecen normales después del Código da Vinci y de la difusion de trabajos academicos serios sobre el gnosticismo ( Elaine Pagels, Stephen Holler etc) pero que Baigent desarrolló en 1982 cuando estas ideas eran prácticamente desconocidas fuera del ámbito académico.

Lord Northampton fue un anfitrión magnífico y  se sentó conmigo en el festive board (o ágape fraterno en español ) y me contó lo mucho que adoraba el Sur de España mientras me servía vino añejo.

Y esta fue la última vez que tuve el honor de trabajar en un taller masónico con estos tres gigantes de la masonería inglesa. Una tenida memorable por este y otros motivos que no olvidaré.  Quizás esta fuera la última vez que la masonería regular inglesa tuvo la oportunidad de convertirse en algo más que un “gentleman’s club” y de redescubrir su relación con la tradición mistérica de Occidente; no sabremos nunca que hubiera podido ser si este triunvirato masónico hubiera podido volar antes de que les cortarán las alas. Julián sigue activo masónicamente y recientemente ha publicado un libro sobre los cuadros masónicos  (Tracing Boards en inglés) que ha tenido mucho éxito en el Reino Unido y Francia entre otros países.

May God Preserve the Craft.